lunes, 21 de mayo de 2012

Fetichismo, la otra forma del placer



Todos o la mayoría conocemos el sexo casual, que consiste en el coqueteo, las caricias y los besos, hasta llegar a la unión de ambos cuerpos sexualmente, en la que se fusionan para  finalizar con el éxtasis total.   

Sin embargo, existen otras formas de placer no tan comunes y que la mayoría de las personas tenemos o hemos pensado alguna vez para realizar con alguien, por ejemplo: imaginar  o ver a otra persona portando únicamente lencería, usando zapatillas, calcetines, máscaras, gorras, faldas, tacones, botas, collares, por mencionar sólo algunos objetos, para excitar a la pareja. A esta práctica se le llama Fetichismo sexual.

El término fue dado a conocer en Europa por el Erudito francés Charles de Brosses en 1757, mientras comparaba la religión de África occidental con los aspectos mágicos de la religión del antiguo Egipto. La sangre es comúnmente considerada un poderoso fetiche o ingrediente para su elaboración, y en algunas partes de África el pelo de los blancos.

Pero también los fetiches son elementos importantes en todas las Culturas primitivas de todo el mundo. Él y otros estudiosos del siglo XVIII usaban el concepto para aplicar la teoría de la evolución a la religión.


El fetichismo sexual proviene de la palabra en latín "facticius" que significa artificial. Esta característica consiste en la excitación erótica o la facilitación y el logro del orgasmo a través de un talismán/objeto artificial, sustancia o cualquier parte del cuerpo que a la otra persona le parezca excitante. Esta práctica es meramente inofensiva ya que el propósito no es dañar a terceros, sino provocar la estimulación sexual.

El fetichismo sexual fue descrito por primera vez por Alfred Binet, aunque en realidad esta práctica lleva existiendo desde hace mucho tiempo.

Existe también el fetichismo solitario, que consiste en frotar el objeto tanto de hombres como de mujeres, en los genitales. Muchas veces se incluyen bragas, sujetadores, calzoncillos, guantes, medias, minifaldas, bañadores, entre otros. Esto es más excitante cuando la persona ya lo ha llevado puesto, pues contiene su esencia en la prenda y se recuerda con mayor facilidad. 

Existen diferentes tipos de fetichismo, los más comunes son: excitación por los uniformes militares y de cuerpos de seguridad, excitación por las axilas, excitación por los vellos corporales, excitación por el color negro, excitación por los tacones de aguja y excitación por la ropa interior, entre otros.

La mayoría de las personas tenemos o pensamos en uno. Entonces, ¿cuál es el tuyo?










0 comentarios:

Publicar un comentario