sábado, 9 de junio de 2012


Mis curvas, tu palanca y la carrocería.

A lo largo de los años para los hombres un auto ha significado más que solo un medio de transporte,  un mejor amigo, un trofeo, una muestra de su hombría, o una compañera de vida… les otorgan personalidad, un nombre y carácter.

Una personalidad femenina los cautiva y las curvas de la carrocería se convierten en una fantasía de la figura femenina, pulirla y encerarla se vuelven todo un placer y un ritual para el hombre que se siente poseedor de poder detrás de su volante.

No es un secreto que tener el control es un fetiche para hombres y mujeres, para mi lo es,  la velocidad provoca adrenalina y esta desencadena reacciones físicas que pueden ser un excelente afrodisiaco, claro que no es recomendable para cardiacos.

Un carro puede ser muy útil en muchos sentidos cuando de conseguir sexo se trata, un Porsche  llama la atención de cualquiera, y las líneas de carrocería de un Alfa Romeo me persuadirían sin duda de hacerlo en el asiento trasero, los hombres disfrutan tenerlos y las mujeres buscamos hombres que los tengan… grandes, con mucha potencia, con la capacidad de acelerar en segundos y mantener la velocidad por horas.

El sonido del motor  acelerando, un ronroneo grave pero suave, relajante, sin embargo energizante como un gemido orgásmico, la vibración que recorre tu cuerpo y eriza tu piel, todo ese poder contenido en los cilindros esperando el estimulo de los pistones que comienzan a ir de arriba abajo poniendo en marcha el proceso de combustión que dos cuerpos reproducen al tener sexo pasional. 

Es difícil no enamorarse de una maquina que te da un buen desempeño, pasa igual con los amantes; las mujeres también podemos proyectar nuestros deseos sexuales y algunas lo hacemos mediante un bólido de 8 cilindros, conducirlo, sentir la cilíndrica forma del volante entre los dedos y mover la palanca de velocidades aumentándola cada vez mas… un camino seguro a la excitación, seguro para mi lo es.

Después de un viaje en un Cadillac o en un Mercedes Benz  es fácil que el placer se te suba a la cabeza o se te baje a los testículos, porqué nombrar estas marcas ya son razón de deleite para algunos, yo disfruto el ver la carrocería y escuchar un motor funcionar en las calles tanto como ver a un hombre sin camisa terminando un partido de bascketball y el deseo de subirme y… bueno digamos que no me molestaría llevar la palanca de cualquiera de los dos al limite.
Por: Hazel Ramírez Rangel Rivas.

jueves, 7 de junio de 2012

Un santo libro sexual


Tus labios, como hilo de grana,
Y tu boca hermosa; tus sienes
Como gajos de granada detrás de tu velo.

Tu cuello, como la torre de David
Edificada para armería; de ella cuelgan mil escudos,
Escudos todos de valientes.

Tus dos pechos como crías gemelas de gacelas
Que se apacientan entre lirios…

… Su vientre, como claro marfil cubierto de Zafiros
Sus piernas como columnas de mármol
Fundadas sobre basas de oro fino;
Su aspecto, como el Líbano, escogido como los cedros.

Su paladar, dulcísimo; y todo él, deseable…


Estos son algunos de los versículos del libro de Cantares en la Biblia, donde encontramos una de las descripciones más eróticas del cuerpo de un hombre y una mujer. En esos fragmentos se devela la admiración y casi locura que tiene un esposo por su esposa y viceversa. La pregunta es: ¿La vida real es así? ¿Un hombre siente tanta pasión por su esposa después de años de casados?

Mi abuela, una mujer de 75 años con  más energía que la que algunos jóvenes de 20 años podrían soportar, me dijo que todo depende de la relación que haya entre esposo y esposa. Ella se casó a los 18 años  con mi abuelo, un capitán de marina, tuvieron cuatro hijos, sin embargo, mi abuela dice que nunca sintió tanta pasión sexual con él  que con su actual esposo con quien vive en unión libre, y es porque con el primero, sentía responsabilidad y compromiso al haber aceptado ser su esposa pero con el segundo nadie la obligó y a ella le gustó tanto cuando lo vio por primera vez como ahora.
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Esteban de 45 años, alto y obeso, mencionó por el contrario que él se divorció de su esposa porque ya no le gustaba. “Ella se puso tan gorda y le encantaba ver novelas, tampoco quería tener sexo conmigo”. 

Carolina, esposa de Esteban de 43 años y 15 kilos menos que cuando estaba casada dijo: “Él ya no era el hombre pasional de antes, se puso tan gordo y cuando yo quería hacer dieta me decía: “Vieja, vámonos por unos taquitos”. Al principio yo lo apoyaba para no ser la mala, pero después me di cuenta que eso me perjudicaba; ahora que bajé de peso me busca, pero yo ya estoy saliendo con alguien más”.


Regresemos a los versículos que hay en el libro de Cantares, cuando le pregunté al padre Simón si sabía que en la biblia se hablaba de pasión y sexo, me miró con ojos que atravesaban mi cabeza, como si tuvieran balas y simplemente se dio la vuelta. Sin embargo no desistí y pregunté al padre Daniel lo mismo y dijo: “Por supuesto que habla de un amor tan puro y pasional por una esposa como por un esposo, eso enseña a las personas a que no es necesaria la infidelidad y fornicación, enseña a que puedes estar tan locamente enamorado de tu esposa como de tu esposo por mucho tiempo sin tener que acostarte con uno y con otro”. ¿Y usted estuvo casado? “Por supuesto que no,  soy un sacerdote”.

¿Cómo sabe este sacerdote que sí se puede si nunca lo ha experimentado? Eso es un misterio que develaremos en otra ocasión.

Así que si buscan frases hermosas y eróticas para su pareja  que nadie más haya usadopuede encontrarlas en la Biblia, seguramente no muchas personas la habrán usado para conquistar a alguien.



miércoles, 23 de mayo de 2012

La otra piel


La otra piel

La hoja

Libertad plena y absoluta poseía la mujer cuando fue creada, su desnudes total era el cristal en el que se proyectaba la pureza de su alma, sin ninguna mancha ella caminaba por los senderos de la tierra, se recostaba en los largos pastizales y limpiaba su piel con aguas transparentes al igual que su inocencia.  Ésta era Eva la primer mujer en la faz de la tierra, pura, limpia, salvaje, simplemente bella, pero cayó en la tentación, no pudo soportar la incertidumbre de probar el fruto prohibido; mientras sus carnosos labios humedecían la piel liza de la manzana y sus manos acariciaban su propio cuello en un gesto de éxtasis sensorial, se escuchaba el crujir de la mordida más importante de la historia y la humedad más deliciosa comenzaba a recorrer el interior de su cuerpo. El tronco firme de la tierra le ofreció el pecado, se lleno de vergüenza y nació la palabra pudor, utilizó por primera vez algo para cubrir su sexo. 

La piel

Con el transcurrir del tiempo la piel de la mujer necesitaba cubrirse para protegerse del clima. Comienza el asesinato de bestias y animales magníficos, los cuales sirven para satisfacer los deseos de insaciable hambre del ser humano, y las féminas pasan de morder la perversa manzana a probar la perversión carnal. Desprenden con sus dientes la carne de los huesos, saboreando un placer totalmente erótico que provoca en ellas la satisfacción de conquistar a los seres vivos. El hombre arranca la piel de los animales y se las brinda para que cubran sus cuerpos, esto por el recelo y el temor a perderlas, así una mujer vestida está menos expuesta y menos libre.

La piel áspera y peluda de las bestias cubría la exquisita suavidad de su corteza, esa dermis antes de perderse en la oscuridad de una caverna cultural volaba libre y sin ataduras, era acariciada por el viento y su aroma se esparcía por la tierra, todo esto finalizó cuando las hojas dejaron de caer y los árboles varoniles se secaron.

La tela

El ser humano avanza en su desarrollo social, crea, descubre, potencializa todo aquello a lo que su intelecto tiene acceso. Se comienza a utilizar una gran diversidad de materiales para producir las vestimentas y estas se transforman, cada prenda es un reflejo cultural, social y de cosmovisión que nos muestra el tiempo y la evolución del ser humano.

Los camisones

En la edad media los camisones se convirtieron en la única prenda íntima que utilizaban las mujeres. La iglesia exigía que éstas se comprimieran los pechos con vendas o telas para que su signo erótico de feminidad no resaltara. Aunque las telas eran suaves las siluetas de la mujer no se apreciaban, restringiendo y anulando la imagen de libertad. Los camisones eran generalmente de color blanco. Pero la innata rebeldía de las féminas transformó las prendas ocultas en piezas adornadas con eróticos  escotes, para mantener despierto el instinto sexual de los hombres.

El corsé

Opresión, rigidez y erotismo, así podemos describir una de las piezas clave en la historia de la lencería femenina. A partir de la edad media, desde el siglo X, la curvilínea silueta de las mujeres se resaltó. El hombre con la ansiedad de dominar, estandarizó mediante ideologías culturales el uso de una prenda pesada que era satisfactoria a la vista de los hombres y símbolo de fetiche, pero era cruel con las mujeres porque las obligaba a librar una lucha por sobrevivir, al hacerlas respirar con dificultad.  Qué satisfacción tan grande era esperar el crepúsculo, para ver caer el corsé y apreciar el cuerpo desnudo floreciendo a la luz de la luna. Un punto psicológico en favor de los hombres, era el sentimiento de libertad plena que ellos provocaban al desatar la prenda. Despertaba el macho garañón y poseyéndola le daba la sensación de alcanzar la gloria. Lamentablemente al día siguiente el corsé era apretado con mayor fuerza por las manos duras del género masculino. Los aristócratas fueron rígidos y lo demostraron al crear una prenda que aplastaba el pecho de las mujeres símbolo de protección y alimento para la humanidad.

Las bragas y el brasier

La seda y los encajes, como fiel extensión de la piel, se funden de manera perfecta en  el cuerpo de la mujer. Son prendas que le brindan sexualidad, protección y libertad. La mujer descubre que estas prendas son armas de dominio y yugo erótico, a través de sus formas y colores, los hombres nos rendimos con sus encantos. La insurrección femenina hacia la cultura ha dado frutos, son libres de mostrar su piel y de desprenderse fácilmente de sus prendas. Con ello han logrado establecer la igualdad de derechos. En los tiempos actuales ellas dominan su propio cuerpo y nuestros pensamientos y deseos.

La hoja de tela

El árbol se secó con el tiempo y la naturaleza verde, tan efímera como los sueños, se alejó del cuerpo femenino, para mostrar a nuestra nueva Eva con la hoja de tela, proveniente del árbol de la creación humana, cubriendo el pozo de los deseos con una diminuta prenda de tela llamada tanga.
Por: Luigi Angelo Moreno Cortez



martes, 22 de mayo de 2012

¿Cómo algo tierno puede ser sexy? Descúbrelo en este video, donde miradas y algunos movimientos son suficientes para sentir el coqueteo de estas chicas en tu pantalla.

Música suave, movimientos lentos, luces tenues, cuerpos mezclados... es tan solo un poco de lo que verás aquí. Atrévete y déjate guiar por su erótico ritmo.

Al ritmo de la guitarra, Kate Moss nos cautiva con sus movimientos y diminuta lencería.

Las prostitutas, ese obscuro objeto del deseo


Los hombres que acuden a las sexoservidoras, ¿son románticos necesitados de amor?, ¿insensibles que ven a las mujeres como objetos? ¿o acaso aventureros con deseo de conocer algo nuevo?

No hay una característica social que nos haga diferenciar a un hombre ordinario de un cliente de la prostitución, ya que éstos vienen de todo tipo de nivel socioeconómico y rango cultural (con esto quiero decir que tanto un albañil como un alto ejecutivo pueden contratar a una puta).

Puede ser que las prostitutas, dado que no rechazan el sexo con ningún hombre, tengan desarrollado un instinto maternal que haga sentir a los hombres protegidos. Quizás también, alguno de ellos necesite reafirmar su hombría pagando por sexo. Tal vez se sienten insatisfechos sexualmente y al estar con una conocedora del sexo pueden experimentar más placer del que tendrían con su pareja habitual.

Muchas voces se alzan en contra de la prostitución. Algunos dicen que es un acto violento en donde el cliente se propone someter y explotar a la mujer.

Sin embargo, hay quienes defienden la prostitución y la ven como un trabajo que merece respeto al igual que todos los demás. Es también un juego sexual que puede ser tan placentero como cualquier otra práctica (sexo oral, disfraces, fetiches, etc.)

En una sociedad monógama como la nuestra, es difícil obtener acceso al placer sexual fuera de una pareja estable. Es posible que la necesidad de comprar sexo haya nacido de un intento por escapar a la monogamia. Después de todo, si le estás pagando, no hay porque sentirse culpable, ¿no?

¡Entérate! 9 datos curiosos sobre sexo


1)    Nuestros orgasmos duran entre 3 y 10 segundos. Un muy efímero (y disfrutable) momento de placer.

2)    Los delfines y los humanos somos las únicas criaturas que tienen sexo por placer. En los demás animales es solo instinto de reproducción.

3)    En la antigua Grecia, los penes pequeños eran admirados, mientras que los grandes eran considerados poco estéticos. Ciertamente eso ha cambiado con el paso del tiempo.

4)    La palabra “pornografía” viene del griego y significa “las escrituras de las prostitutas”.

5)    Cleopatra, para evitar el embarazo, insertaba piedras en su vagina mientras tenía relaciones sexuales. Casanova, por la misma razón, metía una canica de oro en la cavidad vaginal de sus parejas sexuales.

6)    Los primeros dildos eran hechos de cuernos de animales. ¿Habrá sido cómodo y placentero?

7)    Existe una especie de araña que se come a su pareja después del sexo. Se le llama Viuda Negra.

8)    La erección humana más larga de la que se tiene registro es de 39 centímetros, mientras que la más pequeña es de 4 centímetros. Esta investigación fue hecha por el Instituto Kinsey.

9)    El orgasmo femenino es un poderoso analgésico  debido a la liberación de endorfinas; logra curar las migrañas y es un gran método de relajación.


Cine porno de antigüedad


Las primeras películas pornos fueron pequeños cortos de 10 minutos conocidos como "Stag Films". Fueron muy populares entre los años 1920-1950.

Según Patrick Robertons en su libro "Film Facts", la película con sexo explícito más antigua que se conozca es “A l'ecu d'or/La bonne auberge" (En la moneda de oro/El buen albergue), hecha en Francia en 1908.

El primer film porno exitoso es "Garganta Profunda" (1972). Dirigida por GerardDamiano, Deep Throat, es probablemente la película porno más popular de la historia del cine, en su momento un autentico hito. En esta cinta se expone la condición de una chica (Linda Lovelace) que se descubre anorgásmica. ¿La razón? El clítoris lo tiene localizado en lo más profundo de su garganta.

No fue la primera película que se exhibiera en cines comerciales en Estados Unidos. El honor es para Electro Sex 75 (Mike Hendersons, 1970), trata de tres robots femeninos que matan a tres hombres, cansándolos con sexo hasta la muerte.


lunes, 21 de mayo de 2012

Siente un orgasmo visual

Penetra en los 5 mejores desnudos femeninos en la historia del cine según "Sexus".
Échenle un ojo

Después de una larga lista que me brindó mi equipo de Sexus, la búsqueda por la web y revisión de cientos de videos, por fin pude elegir los 5 mejores desnudos en la historia del cine. Me encontré y vi más pornografía de la que vería en mi vida y me extrañó que aun y cuando googleé "los mejores desnudos en el cine", me encontrara con escasos 5 blogs acerca del tema, sin nombrar la cantidad de cosas bárbaras con las que tropecé.... es por eso que después de tanto picarle a la red, decidí poner en marcha esas 2 semanas de trabajo, dando inicio y fin a este material.

La música. La música fue el peor dolor de cabeza, pero por mero gusto preferí esta rola que se llama Thirteen Thirtyfive de Dillon. 



Fetichismo, la otra forma del placer



Todos o la mayoría conocemos el sexo casual, que consiste en el coqueteo, las caricias y los besos, hasta llegar a la unión de ambos cuerpos sexualmente, en la que se fusionan para  finalizar con el éxtasis total.   

Sin embargo, existen otras formas de placer no tan comunes y que la mayoría de las personas tenemos o hemos pensado alguna vez para realizar con alguien, por ejemplo: imaginar  o ver a otra persona portando únicamente lencería, usando zapatillas, calcetines, máscaras, gorras, faldas, tacones, botas, collares, por mencionar sólo algunos objetos, para excitar a la pareja. A esta práctica se le llama Fetichismo sexual.

El término fue dado a conocer en Europa por el Erudito francés Charles de Brosses en 1757, mientras comparaba la religión de África occidental con los aspectos mágicos de la religión del antiguo Egipto. La sangre es comúnmente considerada un poderoso fetiche o ingrediente para su elaboración, y en algunas partes de África el pelo de los blancos.

Pero también los fetiches son elementos importantes en todas las Culturas primitivas de todo el mundo. Él y otros estudiosos del siglo XVIII usaban el concepto para aplicar la teoría de la evolución a la religión.


El fetichismo sexual proviene de la palabra en latín "facticius" que significa artificial. Esta característica consiste en la excitación erótica o la facilitación y el logro del orgasmo a través de un talismán/objeto artificial, sustancia o cualquier parte del cuerpo que a la otra persona le parezca excitante. Esta práctica es meramente inofensiva ya que el propósito no es dañar a terceros, sino provocar la estimulación sexual.

El fetichismo sexual fue descrito por primera vez por Alfred Binet, aunque en realidad esta práctica lleva existiendo desde hace mucho tiempo.

Existe también el fetichismo solitario, que consiste en frotar el objeto tanto de hombres como de mujeres, en los genitales. Muchas veces se incluyen bragas, sujetadores, calzoncillos, guantes, medias, minifaldas, bañadores, entre otros. Esto es más excitante cuando la persona ya lo ha llevado puesto, pues contiene su esencia en la prenda y se recuerda con mayor facilidad. 

Existen diferentes tipos de fetichismo, los más comunes son: excitación por los uniformes militares y de cuerpos de seguridad, excitación por las axilas, excitación por los vellos corporales, excitación por el color negro, excitación por los tacones de aguja y excitación por la ropa interior, entre otros.

La mayoría de las personas tenemos o pensamos en uno. Entonces, ¿cuál es el tuyo?










Verbo no mata ingenio sexual


En la cama, en un lugar  público, a la orilla de un lago pero nunca en un sillón individual, en un baño o en el piso.

Pocos se atreven a hablar del tema,  será por ego, por vergüenza, por una convención social, sin embargo, algunos nos han revelado secretos que todos sabemos y casi nadie dice en voz alta.

Alguna vez se han preguntado: ¿Qué es lo que quieren las mujeres o qué quieren los hombres en la cama? ¿Cómo puedo hacer que mi pareja disfrute más? En Sexus estamos seguros que si, por eso exploraremos lo oculto con respecto al sexo.

El sexo es diferente en concepto para todos, para algunos es un acto de amor, para otros es un placer, para otros es su forma de vida, inclusive para algunos es un acto sagrado. Independientemente de lo que este sea, debe disfrutarse,  debe sentirse y hacer sentir a la otra persona.

En un rato de ocio, preguntando a los amigos ¿qué es lo peor que te pueden decir mientras estás en la cama teniendo sexo con alguien?”, me topé con respuestas interesantes. 

Rebeca de 19 años, alta, sensual, de vida sexual liberal, dijo… “lo peor que pueden hacer es preguntarte si te gusta cada dos minutos durante el acto”

Si quieres hacerlo, no preguntes, observa, siente su cuerpo moverse bajo el tuyo o sobre el tuyo, observa su rostro, sus ojos cerrados, escucha su voz entrecortada por el placer, hay muchas maneras de saber si le gusta o no.

Hazel de 21 años, irreverente, atrevida, de vida sexual intensa comento que lo peor que le podían decir mientras tiene sexo es…“Esto es lo tuyo”

 Aunque a los hombres les gusta que les digan que son buenos para el sexo, en algunas ocasiones a las mujeres no, a ellas les gusta que lo demuestres con gestos, con gritos, con gemidos más que con palabras.

Hazel también dijo que…“En general que hablen es muy malo”

Muchas veces hacemos del acto sexual una conversación de cafetería, sin embargo, las palabras están demás, ahí es cuando “Verbo, no mata ingenio sexual”, mejor demostrar de lo que son capaces.

Cuando tenemos relaciones sexuales, hemos cometido estos errores, hemos hablado demás, hemos hecho algo que en general no gusta, pero el error que muchas veces se comete es  que por pensar en que puedes hacer mejor para que le guste a la otra persona, tu no disfrutas lo que esa persona te esta haciendo a ti.

Carmen Rodríguez experta en sexología comentó: Es normal que al ser la primera vez los hombres pregunten si te esta gustando, aunque eso también muestra falta de seguridad, ya que dudan de su virilidad, sin embargo, también devela  sensibilidad a lo que siente la otra persona, hay mujeres a las que no les molesta,  al contrario, les gusta, ya que sienten que a él le importa que ella lo disfrute y ellas también tienden a preguntar.

El sexo no tiene una receta,  nunca lo vas  a hacer bien la primera vez, el cuerpo tiene químicos, hay químicos que son compatibles con otros y provocan reacciones sublimes y explosivas, mientras que algunos funcionan como el agua y el aceite, por eso tienes más “química con uno que con otro” porque los elementos que lo conforman son compatibles con los tuyos.

¿Y qué pasa cuando llegas virgen al matrimonio y la primera vez con tu esposo o esposa te das cuenta que no hay química?

Eso ya es un asunto muy difícil, yo siempre recomiendo que puedan tener relaciones antes de casarse  con protección para evitar enfermedades o embarazo, sin embargo cuando ya estas ahí, la química no lo es todo, hay juegos sexuales, preguntar es lo mejor en este caso,  el problema de llegar virgen al matrimonio, suele presentarse en personas que tiene miedo de hablar de su sexualidad debido a la religión, sin embargo, en este caso para salvar el matrimonio y la relación sexual puedes conversar con la otra persona, qué le gusta y qué no le gusta,  tú puedes crear la química mientras abras tu mente a las cosas nuevas.

Es más fácil hablar de lo malo, pero ahora por qué  no hablamos de lo mejor que podemos hacer en el acto.

Una de nuestras amigas Stephany Anaya de 21 años, cabello rubio, ojos color miel dijo que tener sexo con una niña es diferente sin embargo lo que más le gusta que le hagan es…“Sexo oral”

Esto es una de las mejores opciones para comenzar la excitación, que poco a poco tu lengua recorra los labios superiores y después  los inferiores, alrededor del clítoris y por último tu lengua pasando por encima del clítoris, aun no besándola, solo pasando la lengua y en el momento que sientas que el clítoris se erecta puedes besarlo hasta hacerla gritar.

Iván Becerra de 20 años, alto, rudo, salvaje y liberal dijo que lo que más le gusta a él es… “Jugar con comida, como crema batida o miel”

Cuando estas con una mujer, el mejor lugar para poner la crema batida es en los pezones, en el vientre, en su cuello o la oreja, lamer poco a poco y pasar tu lengua por su cuerpo, mientras estas con un hombre puedes poner crema batida en los pezones y por supuesto, sin falta en el pene, que tu lengua pase lentamente por el tronco del pene y concéntrate en el glande, cuando este lo suficientemente erecto lo introduces en tu boca y haces de el una deliciosa paleta a la que le sacas el relleno cremoso.

Claro que para tener sexo, solo necesitas tener ganas y un compañero que quiera hacerlo contigo, , no hay mejor cosa que la práctica, la práctica hace al maestro, así que  a titularse.


Más despacio...

Una caricia, un roce, un soplo de aliento, un toque, un susurro, un olor, un beso, un suspiro, una mordida; su mano sobre mi pecho, sus manos sobre mi cuello, mis pechos, su abdomen, mi espalda, la pared, mi pierna entre las suyas; me jala.

Me recorre con su lengua, me toma del pelo, lo aviento, me mueve, regresa; mi mano en su pelo, la suya en mi seno, la mesa, las piernas se mezclan, la ropa sale sobrando, mi espalda se dobla hacia atrás, su mano en mi vientre, su cuerpo entre el mio, aprieto las piernas, me empuja y me jala, lo abrazo y muerdo su oreja.

Lo trepo como al tronco de un árbol, unos brazos fuertes me elevan, lo siento dentro de mi, siento su abdomen contra el mio, sus piernas en mis muslos; los cuerpos bajan y nos posamos entre sabanas y suavidad; mi cuerpo se extiende debajo, él moldea mis costados, al rosar mis senos se retuerce mi cuello y un aliento cálido sale de mi boca; su piel se eriza y se endurece, sigue hasta alcanzar las muñecas, las abraza y aprieta, deja su cuerpo caer sobre el mio con suavidad, un beso, su boca, mis piernas se abren, lo dejan entrar, lo rodean.

Un vaivén  de placer comienza, los latidos se aceleran, el rose es exquisito, mi piel se eriza, el sudor recorre su espalda, mis manos lo limpian con fuerza dejando marcas, se acelera el ritmo…¡Detente!

Dolor, más despacio, respira… aún arriba de mí se deja caer, siento su respiración en mi oído, un ¿por qué? sale de su boca, un beso por respuesta, el momento se tenía que alargar, te deseo; observándome acaricia mi cara, se deja a mi costado, me incita a abrazarlo, volteo y comienza a morder mi cuello suavemente, mi pierna roza su pene endurecido, vuelve a comenzar, un momento de más, me redescubre, me excita, su mano toma mi cadera y entonces...


miércoles, 9 de mayo de 2012

Si el orgasmo fuera mujer...

Eva Green, actriz francesa, talentosa en escena y dueña de (¿miles?) de masturbaciones y orgasmos
Hay un blog bien divertido y bien cachondo mire usted, que se escribe en España y se llama Eros. Pero olvídense de él. Ahora es momento de homenajear, de pie, a una mujer que...

lunes, 7 de mayo de 2012

Candidatos sin "mojo"


El sexo, la sensualidad, lo atrevido, lo húmedo, el erotismo… nada de esto aparece por ningún lado en las campañas electorales mexicanas de estos tiempos.

Si tuviera que definir esta horrorosa campaña mexicana de 2012 en términos pasionales, tendría que decir que ha sido un larguísimo y aburrido manoseo plagado de torpes caricias y besos salivosos; un “faje” soso y sumamente alejado del “Punto G”, incapaz de mojar a las mujeres y de poner erectos a los hombres. Olvídense por completo de tener un orgasmo, ni siquiera uno que otro escalofrío en la espalda. 


Ni Josefina, ni Enrique, ni Andrés Manuel, y mucho menos esa patética caricatura con bigotes de apellido Quadri, son entes sexuales y seductores.

“¡Quítame las manos de encima!”, le gritaría su escandalizada pareja a ese cuarteto de malos amantes, a esa frígida mujer blanquiazul y a ese (estoy seguro) trío de eyaculadores precoces que conforman nuestras opciones electorales para elegir al próximo presidente de la República en sustitución de otro tipo, de nombre Felipe, que evidentemente tampoco debe satisfacer a su Margarita en la cama.  

Los candidatos a la presidencia son malos amantes. Se los aseguro. Ninguno tiene mojo, esa gelatinosa sustancia que hacía del espía británico Austin Powers un fenomenal semental


Vayamos de uno por uno:

La frígida: Josefina Vázquez Mota.

Si sus pujidos y gemidos amorosos suenan tan desabridos como sus promesas de campaña, Josefina Eugenia (ese es su segundo nombre, no es broma), debe dejar a su marido siempre con ganas de irse con alguien más. 


Despistada, desorientada, con esos labios apretaditos y mustios todo el tiempo (ver foto de la izquierda), con esa boquita cerrada tratando todo el tiempo de gritar sin lograrlo, son el perfil clásico de una mujer insatisfecha y que nunca le ha hecho una mamada como Dios manda a sus parejas. 


Y ni hablemos de su ropa interior. Bueno sí, hablemos: debe ser una colección de calzones y brasiers de color hueso, sin gracia y sin encajes, sencillos y ramplones a más no poder, hechos para matar cualquier pasión y evitar miradas lascivas por parte de quien la mira. Una noche de sexo con ella debe ser más aburrido que escuchar golf por la radio.


El impotente: AMLO.
No se confundan, su problema no tiene nada que ver con los años que carga el tabasqueño. 


Si sospecho que AMLO es incapaz de satisfacer a una hermosa y sedienta dama (por ejemplo, la portentosa edecán del debate), no será por culpa de esa blanca cabellera y todos esos años de luchas políticas detrás, las cuales podrían haberlo convertido en un sesentón cansado y sin apetito sexual. No es por eso. 


En cuanto la mujer en cuestión se desvistiera frente a AMLO, él pensaría de inmediato que es una estrategia de Carlos Salinas de Gortari para agotarlo aún más, que hay cámaras grabándolo, que Televisa y TV Azteca han enviado a esa maldita zorra para luego sacar el video en Ventaneando e impedir una vez más su llegada a la silla presidencial. La única manera en que AMLO lograría excitarse y consumar el acto, será cuando se retire de la política, viva en su natal, cálido y húmedo Tabasco y vista a su amante con una tanga tricolor y un sostén blanquiazul. 


Solamente así querrá penetrarla una y otra, y otra, y otra vez.


El eyaculador precoz: Enrique Peña Nieto.
Cada que veo a Peña Nieto, recuerdo la maravillosa película There’s something about Mary, supongo que ya saben por qué, pero si son de esos raros seres de este planeta que no la han visto, les diré rápidamente que en una de las escenas míticas de esa cinta de 1998, Cameron Diaz se peina su laaargo y sexy copete con un puñado de esperma, tibio y cremoso. 


Peña Nieto ni siquiera recuerda de qué murió su primera esposa, ergo, tenía meses sin hacerla gritar, seguramente porque la pobre occisa estaba harta de quedarse siempre con las ganas de venirse al lado de su prometedor político mexiquense.

Ahora, ¿de verdad creen que La Paloma, esa burda copia de Evita y Jackie Kennedy que es Angélica Rivera, queda satisfecha con el aspirante tricolor? Lo dudo muchísimo. 


Simplemente vean qué beso tan falso se dan en plena boda. Recordemos que esta actriz (por decir algo) de Televisa ya pasó por los brazos y demás extremidades de dicha empresa: productores, actores, camarógrafos… es más, casi apostaría que incluso se acostó con Ricky Martin (convirtiéndose en otra más de la larga lista de señoritas que el boricua utilizó para confirmar si era o no era gay), en los lejanos tiempos en que ambos actuaron en ese profundo pozo de suciedad telenovelesco llamado Muñecos de Papel.  


Peña Nieto no la llena como es debido. Todo el semen que produce se va directo a su cabeza.


El insípido: Gabriel Quadri.
El candidato de Elba Esther Gordillo es tan, pero tan insignificante, que no vale la pena gastar más palabras en él y ni siquiera poner su foto, así que aquí termino el texto.

domingo, 6 de mayo de 2012

La piel y la tela


La piel y la tela
Si se tiene que arrancar algo de la mujer que mejor que quitar la más hermosa pieza de arte que pueden portar ellas, hazlo delicadamente, ardientemente o pasionalmente, con los dedos, los dientes o los labios, pero siempre ten en cuenta que cuando la lencería a caído al piso ya no importara la piel y la tela, sino tu piel sobre su piel.
La tela se funde con la piel para crear el ícono perfecto de una Femme Fatal, significando éste el preámbulo de la sexualidad, esto me hace creer  fielmente en que la prenda más excitante que puede portar una mujer es la lencería, siendo ésta el camino más ardiente y elegante para llegar a terrenos húmedos y suaves.  

La palabra “lencería” proviene del francés - lingere – que significa línea, contorno. Esta palabra se aplica de diversas formas, en Alemania hace referencia a todas las prendas íntimas ya sea para mujeres u hombres, mientras que en México, Inglaterra, Estados Unidos y otros países solo se adjudica el termino para las prendas femeninas.  
Si bien es cierto que a lo largo de la historia las prendas íntimas han existido nunca fueron tan hermosas y exquisitas como en la actualidad. A partir de los años 50 comenzó el verdadero esfuerzo en diseñar ropa íntima que lograra la comodidad y el realce de la figura femenina, y a principios de los 60 se comenzó a ver como un concepto de glamour. La lencería no solo es una hermosa pieza de arte en la cual se envuelve la figura más erótica de la creación sino también un látigo lacerante de poder que subyuga.


La lencería aparte de ser la joya más hermosa que puede portar una mujer es el vínculo entre su feminidad y su ardiente sexualidad, la cual disfruto sin ningún remordimiento. Prefiero tener entre mis labios los encajes de unas lindas bragas y una piel cálida antes que despertar y darme cuenta que ya he sido dominado, posiblemente pueda ver como ella se vuelve a vestir después de a verse arropado con mi piel.




La piel de la mujer en cierta perspectiva es nuestra lencería y nosotros debemos de formar parte de la suya. Por qué no decirles "Quiero vestirme contigo mujer y acariciar tu piel contra mi tela"
Por: Luigi Angelo Moreno Cortez